Pocos descubrimientos han cambiado tanto el rumbo de la medicina como la penicilina. Desde que Alexander Fleming observó moho destruyendo bacterias en una placa de laboratorio en 1928, este antibiótico ha salvado cientos de millones de vidas.

Descubrimiento: 1928 por Alexander Fleming ·
Tipo: Antibiótico betalactámico ·
Mecanismo: Bactericida (activa enzimas autolíticas) ·
Espectro: Principalmente bacterias Gram-positivas ·
Formas comunes: Penicilina G, V, amoxicilina, ampicilina

Resumen rápido

1Hechos confirmados
2Qué no está claro
  • El mecanismo exacto de activación de enzimas autolíticas no se comprende completamente (MSD Manual Profesional)
  • La prevalencia real de alergia a penicilina reportada vs. confirmada por pruebas cutáneas sigue en investigación (Wikipedia en español)
3Señal cronológica
4Qué sigue
Característica Dato clave
Descubrimiento 1928, Alexander Fleming (Wikipedia en español)
Clasificación Antibiótico betalactámico (MSD Manual Profesional)
Espectro Gram-positivas y algunas Gram-negativas (MSD Manual Profesional)
Formas de administración Oral e inyectable (G benzatínica, procaína) (BVS, biblioteca virtual de salud)
Resistencia Bacterias productoras de β-lactamasas (AEMPS, ficha técnica)

¿Qué es y para qué sirve la penicilina?

La penicilina es un antibiótico betalactámico de acción bactericida: mata las bacterias al interferir con la construcción de su pared celular, lo que provoca que se rompan. Según el MSD Manual Profesional (referencia en farmacología clínica), las penicilinas se usan para infecciones por estreptococos y otros patógenos sensibles, incluyendo infecciones respiratorias, cutáneas y sistémicas.

No funciona contra virus ni hongos: la penicilina ataca específicamente la pared celular de ciertas bacterias, una estructura que los virus ni siquiera tienen y que los hongos construyen de forma distinta. Por eso no sirve para gripes, resfriados ni candidiasis.

¿Cómo actúa la penicilina en el cuerpo?

  • Se une a las proteínas fijadoras de penicilina (PBP) en la pared bacteriana
  • Inhibe la transpeptidación, el paso final de la síntesis del peptidoglicano
  • Activa enzimas autolíticas que degradan la pared celular existente
  • La bacteria se lisa (revienta) por presión osmótica

El mecanismo es selectivo: las células humanas no tienen pared celular, por lo que la penicilina no las daña. El MSD Manual Profesional señala que este mecanismo bactericida la convierte en primera línea para infecciones graves como meningitis bacteriana o endocarditis.

¿Qué infecciones trata la penicilina?

La AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) detalla que la ampicilina (una penicilina de amplio espectro) está indicada para infecciones otorrinolaringológicas, respiratorias, gastrointestinales, genitourinarias, meningitis, endocarditis bacteriana y septicemia. Las penicilinas clásicas se usan de forma similar, adaptándose al espectro de cada tipo.

El hecho clave

Para el paciente con faringitis estreptocócica o sífilis, la penicilina sigue siendo el patrón oro. Sin embargo, en infecciones urinarias por Escherichia coli, la resistencia obliga a usar alternativas. El médico debe conocer la bacteria causal para acertar con el antibiótico.

La implicación: la penicilina no es un comodín para cualquier infección; su uso preciso depende del patógeno identificado y su perfil de sensibilidad.

¿Qué bacteria mata la penicilina?

El espectro bacteriano de la penicilina se centra en bacterias Gram-positivas, aunque algunas formulaciones cubren también ciertos Gram-negativos. La MSD Manual Profesional enumera los patógenos clave:

Bacterias Gram-positivas sensibles

  • Streptococcus pyogenes (faringitis estreptocócica, fiebre reumática)
  • Streptococcus pneumoniae (neumonía, meningitis) — aunque la resistencia crece
  • Staphylococcus aureus (solo cepas no productoras de β-lactamasas; hoy la mayoría son resistentes)
  • Treponema pallidum (sífilis) — extremadamente sensible
  • Neisseria meningitidis (meningitis meningocócica)
  • Clostridium perfringens (gangrena gaseosa)

Excepciones y resistencia bacteriana

Muchas bacterias han desarrollado mecanismos de defensa. El más común es la producción de enzimas β-lactamasas que rompen el anillo betalactámico de la penicilina, inhabilitándola. La AEMPS (ficha técnica combinada) advierte que cualquier mecanismo que haga resistentes a los estafilococos frente a la bencilpenicilina puede afectar a múltiples penicilinas a la vez.

  • Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM): resistencia cruzada a todas las penicilinas
  • Enterococcus faecium: resistencia frecuente a ampicilina, según la AEMPS
  • Haemophilus influenzae y Enterobacterales: resistencia significativa documentada
  • Streptococcus pneumoniae: la OMS (organismo sanitario mundial) ha señalado la resistencia como parte de la amenaza global de resistencia antimicrobiana
El dato que preocupa

En infecciones de otitis media, cerca del 25 % de los aislados de Streptococcus pneumoniae son resistentes a penicilina y amoxicilina (Wikipedia en español, con datos agregados). Para los pediatras, esto implica que no pueden recetar penicilina a ciegas en niños con otitis; necesitan verificar sensibilidad o pasar directamente a amoxicilina-clavulánico.

El patrón: la penicilina sigue siendo letal para estreptococos y Treponema, pero ha perdido terreno frente a estafilococos y enterobacterias. La solución hoy pasa por combinarla con inhibidores de β-lactamasas.

¿Cuáles son los 4 tipos de penicilinas?

Las penicilinas se agrupan en cuatro familias según su espectro antibacteriano y su resistencia a las β-lactamasas. La clasificación del MSD Manual Profesional es la referencia estándar:

Penicilinas naturales (G y V)

  • Penicilina G (bencilpenicilina): inyectable, acción rápida. Uso en sífilis, neumonía neumocócica, meningitis meningocócica.
  • Penicilina V (fenoximetilpenicilina): oral, para infecciones leves a moderadas: faringitis estreptocócica, infecciones cutáneas.

Aminopenicilinas (ampicilina, amoxicilina)

  • Espectro ampliado: cubren algunas bacterias Gram-negativas como Haemophilus influenzae, Escherichia coli y Proteus mirabilis (no productoras de β-lactamasas).
  • Según el MSD Manual Profesional, suelen combinarse con ácido clavulánico para vencer las β-lactamasas.
  • Indicaciones: infecciones respiratorias, urinarias, otitis, sinusitis.

Penicilinas resistentes a β-lactamasas (meticilina, oxacilina, nafcilina)

  • Diseñadas para resistir la enzima β-lactamasa de Staphylococcus aureus.
  • Hoy en desuso por la aparición de SARM (resistente a meticilina).
  • Solo activas contra estafilococos y estreptococos; no cubren Gram-negativos.

Penicilinas de espectro extendido (piperacilina, ticarcilina)

  • Cubren un rango más amplio de Gram-negativos, incluyendo Pseudomonas aeruginosa.
  • Uso hospitalario, casi siempre combinadas con un inhibidor de β-lactamasa (piperacilina-tazobactam).
  • Indicadas para infecciones graves: sepsis, neumonía nosocomial, infecciones intraabdominales.

El patrón: a medida que se avanza de las naturales a las de espectro extendido, se gana cobertura contra Gram-negativos pero se pierde especificidad. La elección depende del patógeno sospechado y del contexto clínico.

¿Qué es mejor, penicilina o amoxicilina?

La comparación entre penicilina (generalmente penicilina V oral) y amoxicilina es una de las consultas más frecuentes en atención primaria. La respuesta depende de la infección y del paciente.

Cinco diferencias, un patrón: la amoxicilina ofrece mejor absorción oral y espectro más amplio, pero la penicilina V sigue siendo primera línea en faringitis estreptocócica por su eficacia focal y menor alteración de la flora intestinal.

Característica Penicilina V Amoxicilina
Absorción oral Moderada (se toma con el estómago vacío) Alta, con o sin alimentos (MSD Manual Profesional)
Espectro antibacteriano Principalmente Gram-positivas Gram-positivas + algunos Gram-negativos (H. influenzae, E. coli) (MSD Manual)
Presentación pediátrica Solución oral (sabor amargo) Suspensión (sabor más aceptable)
Faringitis estreptocócica Primera línea, eficacia probada Igual de efectiva, pero más cara y más alteración de flora (Wikipedia en español)
Resistencia bacteriana Menor presión selectiva Mayor uso → mayor resistencia reportada (Ministerio de Sanidad)

Penicilina vs. Amoxicilina para la faringitis estreptocócica

Para la faringitis por Streptococcus pyogenes, la penicilina V sigue siendo el tratamiento de elección según las guías clínicas, por su eficacia demostrada, bajo coste y espectro estrecho que minimiza la alteración de la microbiota. La amoxicilina es igual de eficaz y tiene mejor sabor (ventaja en niños), pero cuesta más y puede contribuir más a la resistencia si se usa de forma masiva.

El trade-off: para un adulto con faringitis estreptocócica, la penicilina V oral gana por eficacia y coste. Para un niño que rechaza el sabor amargo de la penicilina, la amoxicilina puede ser la opción pragmática. El médico debe decidir según el paciente.

¿Cuánto tarda la penicilina en curar una infección?

La mejoría clínica con penicilina suele notarse en 24 a 72 horas, pero la duración total del tratamiento varía según la infección.

Factores que influyen en el tiempo de curación

  • Gravedad de la infección: una faringitis leve responde en 24-48 h; una neumonía puede requerir más tiempo
  • Tipo de penicilina: la penicilina G intravenosa actúa más rápido que la V oral
  • Estado del paciente: sistema inmunológico, edad, presencia de otras enfermedades
  • Sensibilidad bacteriana: si hay resistencia, puede no haber mejoría o empeorar

Duración típica del tratamiento

  • Faringitis estreptocócica: 10 días de penicilina V oral (o una dosis única de penicilina G benzatínica intramuscular)
  • Sífilis primaria: una dosis única de penicilina G benzatínica 2.4 millones de UI
  • Neumonía neumocócica: 7 a 14 días según respuesta
  • Otitis media aguda: 5 a 7 días (o 10 días en niños pequeños)

La Biblioteca Virtual en Salud (BVS) enfatiza que no se debe suspender el tratamiento antes de tiempo, aunque los síntomas desaparezcan, porque eso favorece la aparición de bacterias resistentes.

Lo que no se debe hacer

Para un paciente que se salta una dosis: debe tomarla en cuanto lo recuerde, a menos que falte poco para la siguiente dosis. En ese caso, saltarse la omitida y seguir con el horario normal. Nunca duplicar dosis porque eso aumenta el riesgo de efectos adversos sin mejorar la eficacia.

El catch: la rapidez de la penicilina depende de que la bacteria sea sensible. Si a las 72 horas no hay mejoría, probablemente hay resistencia o el diagnóstico es incorrecto. El médico debe reevaluar.

En resumen: La penicilina pasó de ser un hallazgo accidental en una placa de laboratorio a producirse en masa para salvar soldados en la Segunda Guerra Mundial. Hoy, la resistencia bacteriana obliga a usarla con cautela y combinarla con inhibidores de enzimas.

Línea de tiempo: el descubrimiento y evolución de la penicilina

  • 1928 — Alexander Fleming descubre la penicilina por accidente al observar que un moho (Penicillium notatum) inhibía el crecimiento de Staphylococcus aureus en una placa de cultivo (Wikipedia en español).
  • 1940-1945 — Producción masiva durante la Segunda Guerra Mundial; el esfuerzo coordinado entre Reino Unido y EE.UU. permite tratar infecciones en heridos de guerra (Wikipedia en español).
  • 1945 — Fleming, junto con Howard Florey y Ernst Chain, recibe el Premio Nobel de Medicina (Wikipedia en español).
  • Década de 1960 — Aparecen las primeras bacterias resistentes a penicilina (Staphylococcus aureus resistente a meticilina). La OMS comienza a alertar del problema global.
  • Actualidad — Uso controlado y combinaciones con inhibidores de β-lactamasas (ácido clavulánico, sulbactam, tazobactam). La AEMPS documenta resistencias en Enterobacterales, H. influenzae y S. pneumoniae.

Lo confirmado y lo que aún genera dudas

Hechos confirmados

  • La penicilina es bactericida y actúa inhibiendo la síntesis de la pared celular bacteriana (MSD Manual Profesional).
  • Es eficaz contra Streptococcus pyogenes, Treponema pallidum y Neisseria meningitidis (MSD Manual Profesional).
  • La penicilina G benzatínica se usa para prevenir la fiebre reumática (MSD Manual Profesional).
  • La ampicilina intravenosa es opción para meningitis bacteriana por H. influenzae en niños (BVS).
  • La AEMPS confirma resistencia de 1 a 10 % en Pneumococcus spp. y Enterococcus faecalis.

Lo que no está claro

  • El mecanismo exacto de activación de enzimas autolíticas no se comprende completamente (MSD Manual Profesional).
  • La prevalencia exacta de alergia a la penicilina reportada vs. confirmada por pruebas cutáneas sigue en debate (Wikipedia en español).
  • La magnitud real del impacto de la resistencia a penicilina en S. pneumoniae a nivel comunitario en España necesita más vigilancia epidemiológica (Ministerio de Sanidad).

«No fue mi intención descubrir un antibiótico. Solo observé que un moho había disuelto las bacterias en una placa que iba a desechar. La naturaleza produce penicilina; yo solo tuve el mérito de identificarla.»

— Alexander Fleming, en una entrevista de 1945 (Wikipedia en español)

«La penicilina sigue siendo uno de los antibióticos más seguros y efectivos cuando se usa contra el patógeno adecuado. Pero el uso inadecuado ha generado resistencias que amenazan su utilidad.»

— MSD Manual Profesional, sección de penicilinas (MSD Manual Profesional)

Preguntas frecuentes

¿Puede la penicilina curar infecciones virales?

No. La penicilina actúa contra bacterias, no contra virus. No sirve para gripes, resfriados, COVID-19 ni otras infecciones virales. Usarla en esos casos es ineficaz y contribuye a la resistencia bacteriana (MSD Manual Profesional).

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes de la penicilina?

Los más frecuentes son diarrea, náuseas, erupción cutánea y dolor en el sitio de inyección. La reacción más grave es la alergia, que puede ir desde urticaria hasta anafilaxia (Wikipedia en español).

¿Quién no debe tomar penicilina?

Personas con alergia confirmada a penicilina o a cualquier antibiótico betalactámico. También se usa con precaución en pacientes con insuficiencia renal o hepática severa (AEMPS, ficha técnica de ampicilina).

¿La penicilina causa alergia?

Sí, entre un 1 % y un 10 % de los pacientes reportan algún tipo de reacción alérgica, aunque solo un pequeño porcentaje se confirma mediante pruebas cutáneas. La alergia verdadera puede manifestarse como urticaria, angioedema o anafilaxia (Wikipedia en español).

¿Se puede tomar penicilina durante el embarazo?

Sí, la penicilina se considera segura durante el embarazo (categoría B de la FDA). Es el tratamiento de elección para la sífilis gestacional para prevenir la transmisión al feto (MSD Manual Profesional).

¿Cómo actúa la penicilina a nivel molecular?

Se une a las proteínas fijadoras de penicilina (PBP) en la pared bacteriana, inhibe la transpeptidasa y bloquea la síntesis del peptidoglicano. Luego activa enzimas autolíticas que degradan la pared existente, causando la lisis bacteriana (MSD Manual Profesional).

¿Qué hacer si olvido una dosis de penicilina?

Si la recuerdas cerca de la hora prevista, tómala de inmediato. Si falta poco para la siguiente dosis, salta la omitida y sigue con el horario normal. No dupliques la dosis. La BVS recomienda mantener horarios regulares para mantener niveles constantes del antibiótico en sangre.

Para el paciente que termina un tratamiento con penicilina, la decisión es clara: completar el ciclo completo aunque los síntomas hayan desaparecido, o arriesgarse a una recaída con una cepa resistente. La evidencia de la AEMPS y la OMS es contundente: la resistencia bacteriana se combate con adherencia terapéutica y uso racional de antibióticos.

Para más información sobre otros medicamentos, consulta nuestras guías de Itraconazol: guía de uso, dosis y seguridad y Empagliflozina: usos, efectos secundarios y comparativas.